LA LLEGADA
El terminal
de Rancho Boyeros, al cual llegué por primera vez a La Habana, había sido
habilitado mientras se concluían los trabajos de remodelación del Aeropuerto
José Marti; sólo recuerdo que en el aire flotaba un aroma espeso pero
agradable, que la luz era mortecina en los techos de Inmigración, y que Juan
Grillo, el Secretario Académico de la Escuela Internacional de Cine de San
Antonio de Los Baños (a donde llegaba becado más por mi buena estrella que por
cualquier otra cosa), había aguardado con paciencia nuestro vuelo, cosa de
hacernos más fáciles los trámites aeroportuarios y luego transportarnos hasta
la Finca de San Tranquilino, lugar en el que, desde hacia un año, funcionaba la
llamada "Escuela de Tres Mundos".
Cuando Juan
reunió al grupo de becarios que habíamos llegado esa madrugada, cinco de los
pasajeros que abordamos en Tocumen nos reconocimos: Regina, de Brasil; Juan
Martín, de Ecuador; Alquimia, de Chile; Mauricio, de Uruguay; y yo. Los 45
minutos que duró el viaje por entre recovecos del camino, los entretuvimos en
excitar la emoción que nos produjo la noticia del Secretario: ya se encontraba
en la Escuela la célebre guionista y pedagoga norteamericana Victoria Rey,
quien acababa de desarrollar un Método en al que se revelaban, de una vez por
todas, los secretos y misterios para escribir una buena película.
- Se trata
del Método Infalible -explicó Juan-, el cual no sólo emplea para su ejecución
los mismos esquemas y principios de la creación, es decir, trabajar primero con
el corazón y posteriormente con el cerebro; sino que también implementa
técnicas para vencer cualquier obstáculo que se les interponga para escribir.
"Lo más
interesante del sistema de la Rey no es, sin embargo, el hecho de demostrar que
se puede escribir un buen guión en menos de un mes (tal y como se enseña en el
Programa de Escritores de la UCLA de Nueva York); lo mejor de su técnica, creo
yo, es que establece una dinámica que se ajusta a la experiencia profesional
guionística de arduas jornadas de trabajo, pero disponiendo de un horario que
no interfiere para nada en las labores que demanda la cotidianidad... Todo eso
y mucho más les enseñará la profesora Victoria a partir de mañana -concluyó
Juan, justo cuando la camioneta en donde íbamos hizo su arribo a la garita de
posta de la Escuela.

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