INTRODUCCIÓN

| lunes, 27 de mayo de 2013


LA LLEGADA



El terminal de Rancho Boyeros, al cual llegué por primera vez a La Habana, había sido habilitado mientras se concluían los trabajos de remodelación del Aeropuerto José Marti; sólo recuerdo que en el aire flotaba un aroma espeso pero agradable, que la luz era mortecina en los techos de Inmigración, y que Juan Grillo, el Secretario Académico de la Escuela Internacional de Cine de San Antonio de Los Baños (a donde llegaba becado más por mi buena estrella que por cualquier otra cosa), había aguardado con paciencia nuestro vuelo, cosa de hacernos más fáciles los trámites aeroportuarios y luego transportarnos hasta la Finca de San Tranquilino, lugar en el que, desde hacia un año, funcionaba la llamada "Escuela de Tres Mundos".

Cuando Juan reunió al grupo de becarios que habíamos llegado esa madrugada, cinco de los pasajeros que abordamos en Tocumen nos reconocimos: Regina, de Brasil; Juan Martín, de Ecuador; Alquimia, de Chile; Mauricio, de Uruguay; y yo. Los 45 minutos que duró el viaje por entre recovecos del camino, los entretuvimos en excitar la emoción que nos produjo la noticia del Secretario: ya se encontraba en la Escuela la célebre guionista y pedagoga norteamericana Victoria Rey, quien acababa de desarrollar un Método en al que se revelaban, de una vez por todas, los secretos y misterios para escribir una buena película.

- Se trata del Método Infalible -explicó Juan-, el cual no sólo emplea para su ejecución los mismos esquemas y principios de la creación, es decir, trabajar primero con el corazón y posteriormente con el cerebro; sino que también implementa técnicas para vencer cualquier obstáculo que se les interponga para escribir.

"Lo más interesante del sistema de la Rey no es, sin embargo, el hecho de demostrar que se puede escribir un buen guión en menos de un mes (tal y como se enseña en el Programa de Escritores de la UCLA de Nueva York); lo mejor de su técnica, creo yo, es que establece una dinámica que se ajusta a la experiencia profesional guionística de arduas jornadas de trabajo, pero disponiendo de un horario que no interfiere para nada en las labores que demanda la cotidianidad... Todo eso y mucho más les enseñará la profesora Victoria a partir de mañana -concluyó Juan, justo cuando la camioneta en donde íbamos hizo su arribo a la garita de posta de la Escuela.

La avenida de palmas fue ganada en menos de un minuto y todos quedamos boquiabiertos con la imponente presencia de la Escuela. 

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